En el Sur de Valencia se vive con melodía

La Fundación Sur Melodía promueve las artes y cultura en la zona sur de la ciudad de Valencia. Visita, convence e inspira a los niños de unidades educativas y los impulsa a desarrollar su propio talento creador, asegura Andrés Hernández, miembro fundador de esta organización.

La idea surge como una necesidad humana de proveer un futuro pleno de arte a los niños y jóvenes de las comunidades del sur. “Se trata de un hueco que ha existido desde siempre y que ya es hora de llenar de amor, cultura y corazón. Son más de 400 niños, niñas y jóvenes que han sido cautivados desde hace 6 años que tiene de trabajo el equipo fundador de Sur Melodía”, afirma Hernández.

Actualmente, 45 personas de 6 hasta 24 años conforman la Banda Show Sur Melodía cuya sede principal está ubicada en la Unidad Educativa Integral Lomas de Funval. Con esta actividad musical y artística, los integrantes han llevado su alegría y entusiasmo, incluso fuera de las fronteras del estado Carabobo, y han sido reconocidos como la mejor banda show del sur en el Festival de Valencia.

“Es un trabajo arduo y diario, los niños y jóvenes acuden cada tarde a estudiar, a recibir apoyo psicoemocinal, pues no es sólo un grupo de artistas, es una familia, una comunidad que lucha por su progreso”, acentúa Hernández. Los miembros de Sur Melodía reciben formación musical, teatro, nociones de artes integrales y se trata de una experiencia totalmente autogestionaria, aunque ya han comenzado a recibir donativos de instrumentos musicales.

La Fundación Sur Melodía tiene una programación para este Carnaval. Se presentarán con la banda show los días lunes y martes en San Joaquín, Nirgua, San Carlos y Naguanagua. Presentarán un repertorio variado, divertido, muy bien interpretado que pondrá a bailar a todos.

La idea es multiplicar esta iniciativa en otras comunidades y hacer que el arte forme parte esencial de las vidas de los niños y jóvenes para que sea una forma digna de vida. Para ello se requiere, además de amor por el arte, recursos que costeen la permanencia de los integrantes en la organización. Este fondo sería para proporcionar apoyo logístico, vestuario,-que actualmente lo confeccionan las propias madres de los jóvenes-, instrumentos musicales y una sede que planean sea ecológica, para ello se han aliado con la Fundación Patanemo, del estado Carabobo, dedicada a proyectos de bioconstrucción.

Menciona Hernández que le acompañan en este proyecto, Alesia Troya y Johhan Hernández, además de los directores musicales, coordinador de eventos y voluntarios que ayudan en la preparación artística. “La meta de la fundación en el corto plazo es enamorar a las escuelas, colegios, asociaciones y empresas que tengan actividades culturales y trabajar juntos. Así mismo, sensibilizar a las comunidades para que apoyen la creación de nuevos núcleos en el Estado”, concluye.
 

Pepe y sus tambores en el Panamá Jazz Festival

El cuero, la madera, sonido percutivo y nuestra herencia afrovenezolana retumbará en el Panamá Jazz Festival (12 al 17 de enero 2015) de la mano del músico, luthier e investigador, Pedro “Pepe” Peña. Este maestro valenciano se ha dedicado a dar a conocer los ritmos, estilos, e instrumentos musicales que integran nuestra cultura mestiza en todo el país, y desde hace tres años participa en este evento internacional que organiza la Fundación Danilo Pérez desde hace 12 años.

Pepe y sus tambores, como es conocido, define estos sonidos centenarios adjudicándoles el color y el vigor cinético. Basta imaginar las manos de los músicos sacándole el sonido a los tambores y manteniendo diversos ritmos, para entender la imagen. Como cultor e investigador de los ritmos afrocaribeños, Peña se ha formado desde el hogar y con destacados maestros, y ha hecho suyos los compases del folklor de toda la región americana en donde la presencia africana dejó sus raíces. 

“Estaré los días 13 y 15 realizando el taller de construcción y ejecución de instrumentos afrovenezolanos como son el quitiplás, karangano y la charrasca”, afirma Peña y agrega que ha asistido por tres años consecutivos de manera autogestionaria, “con la sola ilusión de difundir los colores y las ocho estrellas de nuestra linda bandera venezolana”.  El organizador del Panamá Jazz Festival es Danilo Pérez,  mensajero de la paz designado por la Unesco. “Nos ha sido entregado el  reconocimiento Fepece 13, que otorga el festival de percusión de centroamérica en Panamá. Soy el único venezolano que en los últimos 3 años trabaja en los diferentes festivales de la Fundación Danilo Pérez”, destaca Peña.

El cultor tiene planes de viajar al Perú,  Chile, México, Cuba y España. En este sentido, manifiesta que le gustaría recibir apoyo de algún organismo público o privado para seguir dejando en alto el nombre de Venezuela. No para de hablar con el entusiasmo de un explorador. Narra sus vivencias con el legendario Grupo Folklórico Experimental Madera, de sus talleres con otros grandes percusionistas como Orlando Poleo, Luis Viloria, Fernando Colina, Eduardo Pimentel, entre muchos otros músicos dedicados a la percusión y que tienen prestigio internacional.

Su participación en el Panamá Jazz Festival incluye un taller de construcción de instrumentos afrovenezolanos. “Es muy importante que lo nuestro, lo que nos precisa como patria, se dé a conocer y nunca se pierda, pues del pueblo mezclado venimos y así es la única forma de revolucionar la cultura, mirando hacia adentro”, expresó Peña. También Peña es formador en Carabobo de músicos y, desde hace dos años, organiza el encuentro nacional de percusionistas. Con sus estudiantes recorre las costas del país para nutrirse de la esencia afro que convive en las tradiciones y folklor de nuestro país. Allí ha reunido a músicos célebres en esta materia, constructores de instrumentos musicales y educadores. 

Cuenta Peña con un disco llamado Olorín Awón Òrìsà (musical para las deidades escogidas), en el que realiza un homenaje al canto yoruba. Este trabajo musical destaca la alianza cultural Cuba-Venezuela y la fusión de los saberes ancestrales a través del toque de los tambores Batá, de origen nigeriano, pero de gran difusión en la isla caribeña.   Para seguir su actividades pueden visitar su sitio www.pepeysustambores.com, pues también Peña es muy activo en los medios digitales.

El festival es un acontecimiento anual que reúne a los más destacados intérpretes de este género, además, permite a los músicos de la región, audicionar para las más importantes escuelas de música del mundo, en adición al disfrute pleno de la música. Este año, el gran cierre está a cargo de Rubén Blades, Pedrito Martínez y Benny Golsson.

Rumba Sinfónica se estrenó en Caracas

Se prendió la Rumba Sinfónica en el Teatro Municipal de Caracas

 

Rumba Sinfónica para combo cubano y orquesta sinfónica es una obra compuesta por Ricardo Lorenz Abreu integrada por 12 movimientos plenos del sabor de la música afro-cubana mezclado con el rigor de la música sinfónica. Sin asustarnos por esta mezcla, la obra trasciende la supuesta barrera interpuesta tradicionalmente entre ambos géneros. Sabe muy bien su compositor, transitar de lo académico a lo popular con igualdad de protagonismo.

Rodolfo Saglimbeni, director que supo matizar, las congas y percusión latina, con el saxofón y los violines de manera magistral el domingo 30 de noviembre, día de su estreno en Venezuela. Ambos mundos musicales se mantuvieron en un maravilloso diálogo de colegas y amigos del camino. Para la creación de Rumba Sinfónica, Ricardo Lorenz Abreu contó con la colaboración del pianista cubano, Jorge Gómez, director musical de Tiempo Libre, agrupación nominada dos veces al Grammy Latino.

Rumba Sinfónica nos da un paseo desde la Obertura hasta el final, por temas de la rumba, variaciones del estilo Danzón, Cha cha chá, Montuno, Timba, pasando por una descarga o Jamming, un interludio y un pleno ritmo Afro. Acompañaron a la Orquesta Municipal de Caracas, Frank Márquez en el timbal, Edgar "Dolor" Quijada en la voz, Jesús Marino Zambrano en la trompeta, Marco Romero en el bajo eléctrico, José Martínez en el piano y Carlos Colins en el saxofón.

Desde el año 2007, Rumba Sinfónica ha sido interpretada en escenarios de Canadá,  en más de 25 estados de Estados Unidos e Israel. Esperemos que recorra Venezuela y nuestro sur continente, pues es una obra con una dignidad musical inigualable. En esta oportunidad, Rumba Sinfónica se estrenó en el festival Suena Caracas 2014.

La banda Fuerza Natural presentó un concierto lleno de matices

“La fuerza natural es la energía más poderosa de la tierra, así buscamos que nuestra propuesta musical, composiciones, arreglos originales y puesta en escena, impacte los sentidos, inspire y conmueva”, expresa el director de la banda Fuerza Natural, Johhan Hernández, quien junto con ocho músicos que conforman la banda y dos bailarines en escena como invitadosespeciales. La creación parte de las letras y arreglos de Hernández para luego, en conjunto, incorporar sonoridades, armonías que mezclados producen una esencia del rock con el mestizaje propio de nuestro continente. “Me interesa que la letra y la música, como un todo, transmita nuestra naturalidad, nuestro amor por la tierra, el respeto al ser y el goce que produce el arte”, asegura este músico integral, pues es cantautor y un músico multi-instrumentista. Fuerza Natural es una banda que presenta una propuesta de rock fusión, donde se resaltan elementos propios de nuestra identidad nacional y latinoamericana. En su reciente presentación genera un ambiente de inspiración hacia lo esencial- donde se exalta desde lo más ancestral, hasta la naturaleza del amor, sin perder de vista nuestras, así mismo, nuestras carencias cotidianas, pues Hernández dice que está intentando aportar con su creación, al desarrollo social y humano en estos tiempos de crisis. La banda está integrada por Manuel Monasterios (voz solista), Karen Carpio (voz solista), Verónica Lozada (Coros y Cello), Kevin Torrelles (Guitarra), Bleneger Hernández (Teclado y coros), Luis Conde (Bajo) y Ronny Viloria (Batería). Así mismo, los músicos invitados Kiomara García (Flauta), Oscar Hernández (Guitarra) y Juan Díaz (Batería), junto con los bailarines William Delgado y Génesis Pinzón.

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