Daniel Di Mauro, titiritero

Desde que recuerda, en su casa los títeres contaban historias, detrás del teatrino, un padre-actor y dramaturgo, una madre bailarina y como parte del público, su familia plena de poetas,  músicos, artistas casi todos. Daniel Di Mauro salió de Córdoba, Argentina en autobús, recorrió con su mochila, un teatro hecho con tubos de plástico y muñecos gastados, medio continente hasta llegar a Venezuela. 

 

Sus memorias están llenas de presentaciones de títeres, incluso siendo muy pequeño, tomaba los títeres que su padre desechaba, los rescataba y ofrecía funciones a sus amigos del barrio, quienes debían pagar por ellas, con alguna golosina, un pequeño juguete o hasta algo de dinero. Ya de adolescente, se presentaba en las peñas, bares en lo que se presentan en la noche shows de música, pero que de día, era un espacio que hecho para el teatro.

 

En su hogar era común todo el movimiento que se genera entre artistas. Giras, viajes y, hasta ausencias. “Llegaba a extrañar a mi padre quien se ausentaba por temporadas viajando por todo el país mostrando su trabajo con los títeres”, narra.

 

Cuenta Di Mauro que por los años 70 llegaron a su casa,desde Venezuela, los integrantes del teatro de títeres La Alpargata. Arribaron describiendo esa experiencia de viaje y esa aventura lo inspiró.  “Mi primo, Enrique Di Mauro, también titiritero y yo teníamos el mismo sueño, pero debíamos cumplir con el servicio militar, de eso no nos escapamos.Fue una experiencia muy terrible para mí y no sé cómo milagrosamente salvé mi vida pues pudieron haberme desaparecido debido a algunas discusiones fuertes que tuve, me aislaron. Con el tiempo me dejaron salir”, recuerda.

 

Recorrieron Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, pero cuando llegaron a Venezuela, dice Di Mauro, que para él fue una revelación,“sabía que aquí me quedaría.Me enamoró la forma de ser del venezolano sobre todo, el venezolano es llano, directo, dice lo que piensa. Me encontré con gente de una sola pieza”. Llegamos a Mérida que allí estaba Javier Villafañe, otro argentino  que se considerael padre de los titiriteros. 

 

Amor al primer baile

Sus padres llegaron al país y se residenciaron en Macuto y Di Mauro con ellos. Un día de esos años 70´s fue con su madre, quien era bailarina, a ver un espectáculo de danza folklóricaen la casa Guipuzcoana.Dentro de las bailarinas, estaba ella, Estrella Malavé, emocionado dice que la vio bailando y se llenó de amor.

 

Ella es una apasionada por la investigación del folklor, de las manifestaciones populares, de allí que a su lado se fue impregnando de ese amor por la historia de este país y me reafirmó en esta tierra. Tienen tres hijos, y Di Mauro describe su vida como hermosa y plena, una de sus hijas continúa con estaforma de vida que inició su abuelo, Eduardo Di Mauro (fallecido el año pasado) y su hermano gemelo, Héctor, y que va de generaciones. “Yo no cambio mi vida por ninguna otra”, sentencia y agrega “Los títeres nos han permitido establecer una familia donde nunca nos ha faltado nada, aunque a veces hemos pasado momentos duros económicamente, se puede decir que los títeres permitieron establecernos en el país y residenciarnos definitivamente, en Valencia”.

 

Conforman una pareja que vive para este género teatral, les apasiona la actuación, el diálogo dramatúrgico bien construido, diseñar y confeccionar sus personajes y hacer felices a los espectadores. Hacer sentir a los adultos como niños y a los niños en su inocencia. Crear personajes es lo que más le apasiona como titiritero.

 

Escribe que algo queda

Ha escrito siete libros, todos publicados en Venezuela, obras para títeres y para teatro de actores, afirma que desde su perspectiva, estos textos son un aporte para los titiriteros. La primera publicación es de 1987, editado por la secretaría de Cultura del Estado Carabobo, se llama Trapos y son tres obras para teatro de actor, incluso una de ellas, El andamio, fue premiada en su momento.  Por su colección de textos El Peregrino le fue reconocida con el premio de la Crítica 2012 y en 2013 obtuvo el premio nacional de Dramaturgia. Al sur por Agustina es un libro que relata su vivencia durante la Guerra de las Malvinas. Su pluma no se detiene y este año se espera la publicación de la novela Intimidades, intimidantes, es otro de sus títulosque editora El Perro y la Rana y que relatan historias ocurridas en las dos ciudades donde ha vivido en Venezuela, Macuto y Valencia. 

 

Resulta que el proyecto de vida de este escritor contenía un plan de enseñanza, difusión y editorial, no nos bastaba con montar una obra, necesitábamos que quedara también en papel y trascendiera como un legado. “Además fui incorporando en mis obras toda esa temática infinita de la sabiduría popular del venezolano y quisimos llevar nuestros montajes a las escuelas, a los barrios y caseríos más alejados, también hemos viajado por el mundo con nuestros títeres”.  Durante estos años se han multiplicado los titiriteros en parte por el impulso que, tanto desde la enseñanza en la universidad como en los talleres y escuelas de teatro, han realizado. “Sinceramente, pienso que he hecho un aporte pues es un teatro no sólo para niños, que es lo que podría pensarse, sino que también se escribe para adultos”.

 

Fundamentalmente es para teatro que enfila sus letras. Aunque quien escribe es capaz de explorar formatos y receptores. Así que ha realizado guiones para cine y televisión, amén de su vocación como docente. Un trabajo reciente es el guión cinematográfico y la novela basada en la vidadel doctor Gottfried Kcnoche, el legendario embalsamador de origen alemán que habitó en el cerro WuarairaRepano y dirigió el hospital San Juan de Dios donde estaba también la ermita del Carmen en Macuto."Lapelícula, Knoche: Los muertos de buena vista está en fase de producción. Fue un trabajo obsesivo y apasionante.

 

Su cercanía con esta geografía y la inmensa curiosidad que genera este personaje, lo llevaron a investigar y dar incluso con la necesidad de escribir tres versiones de este guión.

 

Cultura y revolución

La revolución Bolivariana inicialmente no priorizó la cultura, refiere Di Mauro, sino que se enfocó en la salud, vivienda, educación, desarrolló las misiones y más recientemente, las bases de misiones. “Es un ejemplo para el mundo entero por su importancia”.

 

Ha habido muchos aciertos en el aspecto cultural, a pesar de algunos desaciertos. Sin embargo, con la revolución se democratizó el trabajo cultural y muchas agrupaciones que antes no participaban en actividades y recibían contraprestación, ahora lo están haciendo. “Sobre todo las comunidades, las agrupaciones que nacen desde las entrañas del pueblo, que son las más importantes, están siendo respetadas”. 

 

Por ejemplo en Valencia, siempre se ha dicho que la zona deprimida culturalmente es el sur, pero Di Mauro piensa que es todo lo contrario, pues allí es donde se preservan las manifestaciones culturales y folklóricas y tradiciones. El compromiso de los artistas debe estar ligado a la necesidad real de las comunidades y trasladarse hacia ellos.

 

Sin embargo hay que decir que, por ejemplo, el Teatro Municipal se le ha cerrado a la gente de teatro o danza, es una mera sala de alquiler. Señala que el homenaje que se le hizo a la gran actriz Carmen Ricart, fallecida recientemente, fue afuera de la instalación. “No sólo le achaco esto a la administración del teatro o de los espacios, sino al gremio teatral, que está suficientemente dividido como para no hacer presencia a pesar de que Carabobo es muy fuerte en el hecho teatral y muy alto nivel, pero no se representa en nuestra entidad sino fuera de ella por falta de espacios”, acota.

 

Carolina Marín Guevara

 

Percusión Flamenca en Artmónico, inscripciones abiertas.

Romina Vázquez es bailaora y percusionista del arte flamenco. Desde muy joven se adentró en esta cultura y ha sabido transmitirla. La invitamos a formar parte de nuestro trayecto educativo, y con entusiasmo realizó una presentación del taller Percusión Flamenca a la que invitó, incluso a dos de sus estudiantes del baile. En el taller brinda los conocimientos para la interpretación del cajón flamenco, las castañuelas, palmas y taconeo como integrantes de las herramientas percutivas. De los distintos ritmos, como la alegría, bullería, fandango, seguiriya, sevillanas, tango, tanguillo, entre otros que integran este género musical. Ante el éxito de su taller, Percusión Flamenca, están abiertas las inscripciones nuevamente.

 

William Delgado. Expresión corporal para músicos

Es bailarín, actor y dramaturgo. William Delgado realizó un taller sobre Expresión corporal, la geometría del movimiento especialmente diseñado para músicos, cantantes, actores y bailarines. Esta experiencia en nuestra institución, Artmónico Estudios Musicales, forma parte de la serie de clases magistrales y encuentros organizados con el fin de fomentar el encuentro entre creadores y ampliar el trayecto formativo de nuestros estudiantes hacia un planteamiento integrador de las artes. Delgado acaba de celebrar 5 años de la obra y de su personaje El Shamán, con el que ha recorrido el país a lo largo de más de 400 funciones.

 

  

Percusión Flamenca en Artmónico

Romina Vázquez es bailaora y percusionista del arte flamenco. Desde muy joven se adentró en esta cultura y ha sabido transmitirla. La invitamos a formar parte de nuestro trayecto educativo, y con entusiasmo realizó una presentación del taller Percusión Flamenca a la que invitó, incluso a dos de sus estudiantes del baile.

En el taller brinda los conocimientos para la interpretación del cajón flamenco, las castañuelas, palmas y taconeo como integrantes de las herramientas percutivas. De los distintos ritmos, como la alegría, bullería, fandango, seguiriya, sevillanas, tango, tanguillo, entre otros que integran este género musical.

 

 

 

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