Taller creativo de fotografía

Taller creativo de fotografía con el maestro Virgilio González. Se trata de una experiencia dirigida fundamentalmente a artistas, estudiantes de comunicación social  y público en general que desee aprender los principios de la composición artística, conformar su book como artistas, y además, al culminar el taller, los participantes expondrán su trabajo en las instalaciones de Artmónico Estudios Musicales que ha abierto sus puertas como una galería de arte.


El maestro y fotógrafo, González, se formó en Canadá, ha realizado numerosas exposiciones en Venezuela y en otros países y se ha dedicado a la enseñanza de la fotografía artística. En esta oportunidad hemos diseñado un programa cuyo tema central será la música. Ahondaremos en el retrato, fotografía objetual, reseña fotográfica y documental.


El taller está diseñado para 12 participantes. La convocatoria está abierta y se iniciarán las 6 sesiones que dura, el lunes 18 de julio hasta el lunes 15 de agosto en un horario comprendido entre las 3 y 6 pm.


Se entregará certificado avalado por Artmónico y VGPhotograf
La inversión por participante es de Bs. 12.500.
Agradecemos su interés y puede reservar su cupo a través del 0241-8268363

 

 

 

 

 

Taller de Tambora Dominicana


Artmónico Estudios Musicales es la única academia en la región que ofrece la cátedra de percusión. Así que somos especializados y con los mejores docentes. Anímate y pasa la voz, aquí te explicamos de qué se trata.
Facilitador: profesor Jorge Figueredo
Se dictará en Artmónico Estudios Musicales, única academia que cuenta con la cátedra de percusión en la región.
Se trata de un acercamiento a la rica percusión dominicana a través de su instrumento principal, la tambora. Conocerás los diferentes ritmos y saldrás listo para tocar.
Dos grupos.
Sábado 23 julio de 3 a 6 pm
Sábado 30 julio de 3 a 6 pm
Inversión: Bs 3500. Se entregará certificado de asistencia.
Ritmos: Lomaco, merengue derecho y tradicional, apampinchao, mangulina, mozambque, 6x8 e improvisaciones.

 

 

 

 

 

Juan Calzadilla

"Soy un poeta que dibuja"

 

“La observación de la pintura la traduzco a la caligrafía y requiero ahondar en el género plástico como una parte complementaria o que interpreta la observación”, dice Juan Calzadilla, escritor, artista plástico, creador de arte y realidad. “Mi obra está allí,  y a la vez, no existe sin el lector”.
Desde su primer texto publicado, Primeros Poemas (1954), editado por una editorial que compartía con el también poeta nacido en Canoabo, Vicente Gerbasi, hasta la fecha, Calzadilla no sabe exactamente cuánto ha escrito. Le siguen sorprendiendo los crepúsculos, el urbano colectivo, los hacedores de faunas, las nieves de los trópicos; se le ilumina con picardía la mirada al buscar asilo en otro cuerpo o al ejercer su derecho a enloquecer, tanto como la lluvia, el árbol nuestro o el cocuyo en toda la simplicidad profunda de la naturaleza, así mismo, apasiona la creación de ciertos silogismos surrealistas de su imaginario. 
Dice que le han contabilizado más de 1600 poemas, cientos dedibujos y pinturas. Cada año edita uno o dos libros de poesía, crítica de arte, biografías, crónicas o “cuentos que son poemas o poemas que se transforman en pequeñas historias”. “Aún tengo engavetados muchos más textos que están listos para ser publicados, además de unos cuantos libros manuscritos que he regalado a algún poeta o escritor en ciertos pueblos y que terminan siendo impresos, aún sin yo saber”, relata en voz muy suave, Calzadilla.
Está pleno, entero, genial, lúcido, lleno de humor, se sonríe de sus propios comentarios y recuerdos temerarios. Tiene muchas ganas de hablar y de contar. En algún momento, se mueve algo impaciente y vuelve a su asiento acariciando su cabello blanquísimo y al aire. Está allí, presente de cuerpo y alma.

“Les voy a leer este poema, Burocrático”,
El poeta está prestado a todo,
incluso a sí mismo.
Prestado en comisión de servicio
A cualquier ramo
del Mi(ni)sterio
de la existencia.

Como si de un púber se tratara, enumera sus proyectos pendientes. “Tengo un diario, que no está escrito a diario, sino sobre notas relacionadas con hechos que me han pasado, así como las anotaciones en el diario Arthur Rimbaud”, refiere con travesura. “Son relatos ficcionados, interdisciplinarios, crónicas, cuentos, biografías, un anecdotario o formas poéticas; algo como lo absurdo de la magia”.
Un poeta que dibuja es una manera de presentar la poesía de otro modo, afirma convencido de que cada pincelada es un acto poético.A sus 85 años no para de trabajar, de crear, escribir, soñar. Este año se inaugurará en Caracas, una exposición de sus obras de sus varios tiempos que han transcurrido entre el poema de pensamiento y el color de acción. Sutrabajo es transverso, atraviesa de un género literario a la necesidad de insuflar el pigmentos sobre telas.
Se ha declarado un constante disidente que se vale del humor o del absurdo para expresar un mundo sin formato.“No creo que la poesía deba estar atada a un verso, también vale la prosa y escribo de ambas maneras pues el texto en prosa tiene en sí mismo el espíritu de la poesía”, expresa Calzadilla. Aclara que es por eso que la pintura o el dibujo son medios para desarrollar la capacidad analítica del texto, del texto literario, continúa.
Durante el encuentro, toma alguno de sus libros y mientras conversa, ubica una página en blanco y dibuja y escribe, escribe y dibuja; se detiene a escuchar, eleva la mirada, y sigue su lúcido relato. Al escuchar sus propios poemas leídos en voz alta, se sonríe, mira a un punto medio lejano, parece que recordara el momento en que salió de su corazón y se transformó en pensamientos para otros.
-    ¿Usted se relee, poeta?No, sólo cuando me dicen que me van a editar un libro, en ese momento busco en las gavetas, en otros libros y es cuando me vuelvo a leer. Siempre quiero revisar, mejorar, cambiarle algo al texto. Algunas veces cuando lo he hecho hasta me han dicho que les gustaba más la versión original.
“Quiero terminar mi obra pronto. Todos estamos en la obligación de morirnos. Tengo un archivo de cosas que quiero hacer, debo finalizar lo que he empezado, como el libro que ya tengo escrito sobre Armando Reverón, sobre su luz coloreada y sobre él como un todo que hace de él mismo, una obra de arte como el Castillete o su mujer Juanita”, indica.

 


Asilo en otro cuerpo
Mi cuerpo es el lugar donde momentáneamente
he encontrado asilo. Lo que más temo en este nuevo
estado es que pueda ser víctima de una orden de
desocupación y que entonces no tenga yo
otro cuerpo a donde ir.
A menos que me asignen cupo en un galpón del cielo.


Cuando un poeta nos visita
Calzadilla visitó esta semana Valencia por varias razones. Disfrutar de la exposición Volúmenes (Museo de Arte Valencia) de la que es curador y en la que se exhiben más de 30 obras de la colección del Premio Arturo Michelena que incluye esculturas e instalaciones, todas obras de gran formato. Lo sacó de Caracas una ida al hospital siquiátrico universitario en donde compartió sus poemas y se expresó sin ataduras. Y también estuvo celebrando su natalicio entre poetas, estudiantes de arte, cultores y acompañantes de su obra.
Altagracia de Orituco lo vio nacer por aquellos años 30 llenos del olor a petróleo recientemente explotado, de una dictadura inquebrantable, la de Juan Vicente Gómez. Aunque se define como autodidacta y estudioso del arte, cursó filosofía y letras, ejerce el periodismo, la crítica literaria y de las artes plásticas, la docencia, es un maestro de maestros aún en estos días. “Su preocupación real son las artes plásticas y, así mismo, cada año tiene un libro”, indicó la escritora Laura Antillano, a través de un texto que le dedicó en ese momento.
“Una característica de mi trabajo y personalidad es el humor por la vía del surrealismo, me atrevo  a expresarme desde el absurdo, creo metáforas e imágenes que el surrealismo ha tenido”, expresa en un soliloquio el poeta.
Su obra se funde con la crítica social, el absurdo y la poesía objetiva que, aunque no tiene que ver con el sentimiento y el objetivo, vive el poema. “Como una función polisémica, construyo con versos que pueden cambiarse en el relato”.
Calzadilla refleja en sus textos toda una versatilidad para hacer urdimbre entre los motivos artísticos, tanto para la poética, como para la plástica, con gran espíritu, en donde se difunden los sentidos humorísticos, sarcásticos,  irónicos y lúdicos; haciendo que su obra se llene con la crítica social, militante y contestataria.
Las revistas y los grupos literarios como Sardio (1958),  Tabla redonda (1959) y El Techo de la Ballena (1961), a los que perteneció y compartió con otros intelectuales de esos tiempos, fueron espacios para la indagación creativa, el compromiso social, la conexión artística. En 1996 fue reconocido con el Premio Nacional de Cultura, mención Artes Plásticas

En primera persona
“Soy un poeta que pinta. Debo finalizar lo que he empezado. Construir con versos que puedan cambiarse en el relato sin responder a un canon fijo, creo en el verso libre que inunda a los demás géneros, participa de ellos y se contamina. Quiero desprenderme del libro y hallar la verdadera esencia de la creatividad. Uno en el fondo escribe para el que sabe tanto o más que uno, pero está obligado a que todos lo entiendan.  La poesía es la ciencia de las emociones. La poesía se lee a veces por momentos pues tiene que jugar con los imprevistos, así en todos los espacios y momentos”, refiere Calzadilla.


Me reconozco (fragmento)
Me reconozco en mi infancia en mi madurez
En mi muerte en los términos de mi oficio de espectador a quien el muro endurece para siempre
Me reconozco en mi córnea de salamandra furiosa
Me reconozco en la selva urbana que me propone una máscara

 

Carolina Marín Guevara
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Fotos: Virgilio González Márquez

 

 

 

 

Artmónico ofreció taller de producción musical

Artmónico ofreció taller de producción musical

EL concepto de formación en Artmónico fomenta la creación y producción y no solamente la ejecución de algún instrumento. De allí que se ofrezca una cartera importante de posibilidades para ampliar los horizontes de nuestros estudiantes y público en general. El taller de producción musical se concibió para que en una primera fase, los participantes reconozcan las potencialidades de un productor, las herramientas técnicas, conceptuales y legales que debe manejar, así como el criterio que se impone en estos tiempos.

“Lo más importante es que conozca las herramientas y cree un producto final completo”, explicó el músico de la agrupación Mata Rica y educador, Gustavo Tao NG. Por su parte, Geison Barreto, sonidista y técnico, mostró las necesidades técnicas, las fases de la producción y los tipos de micrófonos necesarios para cada finalidad. 

Los participantes se llevaron las ganas de seguir profundizando y concretar la experiencia teórica en la producción de sus propios temas. “Se puede hacer una importante producción desde casa, con pocos recursos pero con gran calidad”, expresó NG.

 

 

 

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